Denominado en tiempos como la Gran Florida del Duero,
Castronuño posee una paisajística de excepcional
belleza.
La cortada de La Muela supone un mirador natural sobre el río,
que bajo él describe una gran curva, mirador que se asoma sobre
la Dehesa hacia un lado y sobre el embalse de San José
hacia el otro, en una panorámica extraordinaria.
Pero además del río, las masas del carrizal
y de la chopera, en la zona del embalse, producen un extraordinario
conjunto de formas, luces y matices de colores, que se
contrastan y completan en sus márgenes por el encinar y
los campos de cultivo.